
Aunque desde su casa promotora lo niegan, Yuriorkis Gamboa mantiene que el entrenador Osmiris Fernández permanecerá en su esquina en las nuevas etapas de su carrera profesional.
Según informes de Arena Box Promotions, Fernández ya no forma parte del equipo que supervisa el desarrollo de Gamboa, pero el campeón olímpico de Atenas 2004 insiste en que todo se debe a un malentendido.
''El [Fernández] me continúa entrenando y así será en el futuro'', afirmó Gamboa. ``Tenemos una buena relación y al final mi decisión es la que importa. Osmiris seguirá en mi esquina''.
Sin embargo, lo haría como segundo al mando, pues mañana se espera la llegada desde Alemania del también preparador cubano Ismael Salas, quien tomaría las riendas de sus entrenamientos.
Salas, con una dilatada trayectoria como entrenador en la isla, fue el primero que subió a Gamboa a un cuadrilátero como profesional en el país germano y sería el encargado de asistir al púgil para su próxima pelea el 27 de junio en Miami.
''Lo de la llegada de Salas ya lo habíamos hablado con anterioridad Yuri y yo'', comentó Fernández. ``No tengo ningún problema con eso. Estoy muy contento con permanecer a su lado''.
Pero ese no es el plan de los líderes de Arena Box, la entidad que asumió la promoción de Gamboa -junto con la de Yan Barthelemy y Odlanier Solís- cuando este abandonó a fines del 2006 una escuadra cubana que entrenaba en Venezuela.
Luis De Cubas, uno de los asociados del presidente de Arena, Ahmet Oner, ratificó que Fernández no tenía nada que hacer junto a Gamboa.
''No, ya él no forma parte del cuerpo de entrenadores'', indicó De Cubas, quien en principio había señalado al experimentado Orlando Cuéllar como sustituto de Fernández, luego del combate ganado por el cubano contra Darling Jiménez en Nevada.
Supuestamente, Fernández fue despedido al final de la pelea por Oner.
Hasta ahora Gamboa se ha negado a entrenar con Cuéllar -con quien aclaró toda esta situación- y confía que bajo la guía de Salas y Fernández pueda darle continuidad a su carrera hasta llegar a la conquista de un título profesional.
Por su parte, Fernández negó que una lesión en la mano derecha, que le impidió desarrolar todo su poder ante Jiménez, se debiera a una práctica mal aconsejada a pocos días antes de la pelea.
''Yuri ha tenido problemas recurrentes en esa mano y un doctor de mucho nivel en Las Vegas dictaminó que él podía boxear'', indicó Fernández. ``Nosotros no hicimos un guanteo excesivo, sino una práctica para buscar distancia. Eso es algo muy común en el boxeo''.
Sobre el combate contra Jiménez, Fernández agregó que ``todo el mundo espera que Gamboa tumbe a su oponente cada vez que sube el ring y eso no es posible. El ganó convincentemente porque golpeó más y mejor. Hay que poner las cosas en su sitio justo. La falta de un nocaut no es una derrota''.
Por lo pronto, Gamboa sigue su rutina de ejercicios bajo la atenta mirada de Fernández con vista al cartel que tendrá lugar en la Universidad Internacional de la Florida, donde se espera el debut en Estados Unidos del pesado Solís.
''Nada podrá detenerme hasta alcanzar mi meta que es ser un campeón profesional'', afirmó el Ciclón de Guantánamo. ``Estoy dando el máximo para que nada ni nadie me aparte de ese rumbo''.
Según informes de Arena Box Promotions, Fernández ya no forma parte del equipo que supervisa el desarrollo de Gamboa, pero el campeón olímpico de Atenas 2004 insiste en que todo se debe a un malentendido.
''El [Fernández] me continúa entrenando y así será en el futuro'', afirmó Gamboa. ``Tenemos una buena relación y al final mi decisión es la que importa. Osmiris seguirá en mi esquina''.
Sin embargo, lo haría como segundo al mando, pues mañana se espera la llegada desde Alemania del también preparador cubano Ismael Salas, quien tomaría las riendas de sus entrenamientos.
Salas, con una dilatada trayectoria como entrenador en la isla, fue el primero que subió a Gamboa a un cuadrilátero como profesional en el país germano y sería el encargado de asistir al púgil para su próxima pelea el 27 de junio en Miami.
''Lo de la llegada de Salas ya lo habíamos hablado con anterioridad Yuri y yo'', comentó Fernández. ``No tengo ningún problema con eso. Estoy muy contento con permanecer a su lado''.
Pero ese no es el plan de los líderes de Arena Box, la entidad que asumió la promoción de Gamboa -junto con la de Yan Barthelemy y Odlanier Solís- cuando este abandonó a fines del 2006 una escuadra cubana que entrenaba en Venezuela.
Luis De Cubas, uno de los asociados del presidente de Arena, Ahmet Oner, ratificó que Fernández no tenía nada que hacer junto a Gamboa.
''No, ya él no forma parte del cuerpo de entrenadores'', indicó De Cubas, quien en principio había señalado al experimentado Orlando Cuéllar como sustituto de Fernández, luego del combate ganado por el cubano contra Darling Jiménez en Nevada.
Supuestamente, Fernández fue despedido al final de la pelea por Oner.
Hasta ahora Gamboa se ha negado a entrenar con Cuéllar -con quien aclaró toda esta situación- y confía que bajo la guía de Salas y Fernández pueda darle continuidad a su carrera hasta llegar a la conquista de un título profesional.
Por su parte, Fernández negó que una lesión en la mano derecha, que le impidió desarrolar todo su poder ante Jiménez, se debiera a una práctica mal aconsejada a pocos días antes de la pelea.
''Yuri ha tenido problemas recurrentes en esa mano y un doctor de mucho nivel en Las Vegas dictaminó que él podía boxear'', indicó Fernández. ``Nosotros no hicimos un guanteo excesivo, sino una práctica para buscar distancia. Eso es algo muy común en el boxeo''.
Sobre el combate contra Jiménez, Fernández agregó que ``todo el mundo espera que Gamboa tumbe a su oponente cada vez que sube el ring y eso no es posible. El ganó convincentemente porque golpeó más y mejor. Hay que poner las cosas en su sitio justo. La falta de un nocaut no es una derrota''.
Por lo pronto, Gamboa sigue su rutina de ejercicios bajo la atenta mirada de Fernández con vista al cartel que tendrá lugar en la Universidad Internacional de la Florida, donde se espera el debut en Estados Unidos del pesado Solís.
''Nada podrá detenerme hasta alcanzar mi meta que es ser un campeón profesional'', afirmó el Ciclón de Guantánamo. ``Estoy dando el máximo para que nada ni nadie me aparte de ese rumbo''.
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