miércoles, 2 de julio de 2008

Los cubanos, a mitad de temporada

El quinteto de jugadores cubanos procedentes de series nacionales andan dispersos por ambos circuitos, sobre todo los jugadores de cuadro: Yunieski Betancourt, Yunel Escobar y el sorprendente Alexei Ramírez, quien le ha quitado el guante a los otros segunda base de los Medias Blancas de Chicago y parece un general en su posición.
Betancourt, short stop del Seattle, es uno de los mejores de su posición en el Joven Circuito, lo mismo con el bate que con el guante. Es cuarto en average entre los 14 torpederos regulares, con 274, ha disparado 75 hits y tiene más imparables conectados que los renombrados toleteros Alex Rodríguez, Edgar Rentería, Mike Lowell y Jason Giambi, entre otros. Es séptimo en fildeo, con 9 errores, pero es el paracorto que más lances ha realizado y, por tanto, susceptible de cometer más pifias.
Escobar tiene 296 de promedio y es tercero entre los 16 torpederos de la Liga Nacional. También es el número tres en defensiva, con siete errores en 350 lances. Ramírez es digno de admirar: no hay rolling o elevado que le pase por el lado y no salga como un felino a buscarlo, lo mismo para la derecha que para la izquierda. Realmente, ha causado asombro en el equipo y entre los exigentes fanáticos de la Ciudad de los Vientos. Como si esto fuera poco, desde que lo dejaron fijo en la intermedia ha mejorado notablemente con el madero, al extremo que entre el 1 y el 26 de junio consiguió 30 imparables en 821 turnos, con cifra elegante de 366.
En relación con los serpentineros, Liván Hernández y José Ariel Contreras cumplen su cometido. El hermano de El Duque sigue como primer tirador del Minnesota, que está en la pelea en la Zona Central, y ha contribuido con 8 triunfos, siendo el sexto tirador más ganador de la Liga entre 50 abridores.
Contreras se tambaleó a mediados de junio en dos de sus aperturas, pero la que hizo el 21 de junio le hizo trizas su excelente promedio de carreras limpias, que de 2.76 subió a 3.99. Era el cuarto en ese importante departamento y ahora se quedó en el puesto 23. El pinareño, que parecía estar entre los tiradores a escoger para el Juego de las Estrellas, fue víctima de una pésima decisión de su manager, Ozzie Guillén, que lo sostuvo en el box frente a sus vecinos, los Cachorros de Chicago, que le hicieron nueve carreras limpias en tres episodios. Ese desaire, por no decir "basura", no se le hace a ningún pitcher.
Así las cosas, junio se ha ido, se llevó la mitad del campeonato de Ligas Mayores. Habrá que ver si en noviembre, que finaliza el evento, los pronósticos se acercan a lo planteado por los gurús del tema.

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